Existen situaciones en las cuales la madre no puede alimentar directamente al pecho a su bebé, es necesario ofrecerles la posibilidad de continuar usando su propia leche para alimentarlo, para esto es necesario enseñarle las técnicas de extracción.
La extracción de leche materna puede realizarse con varios fines:
- Alimentar al niño recién nacido prematuro.
- Aliviar la congestión mamaria y permitir la protracción adecuada del pezón.
- Mantener la producción de leche en caso de separación de la madre y el niño (Viaje, enfermedad, hospitalización, trabajo).
- Alimentar al niño con leche extraída cuando la madre sale o se reintegra al trabajo.
- Alimentar al niño cuando este tiene dificultades para mamar.
- Evitar el contagio mutuo, en caso de infección de la boca del niño o de la mama de la madre (monilias, herpes).
- Permitir el alivio cuando hay grietas del pezón evitando por unas horas la succión directa
Existen diferentes métodos para la extracción de la leche, esta puede ser en forma
manual o a través de bombas de tipo manual o eléctrica.
EXTRACCION MANUAL DE LECHE MATERNA
En la técnica manual se “ordeña” la glándula, estimulando la expulsión o eyección de la leche de los lóbulos y conductos por medio de un masaje rítmico y suave que la madre puede regular, de manera que no le cause daño ni dolor. Este tipo de es una técnica que se debe enseñar a todas las madres.
Preparación para la extracción
La madres de recién nacidos prematuros hospitalizados, no están preparadas para recibir a su hijo o amamantarlo, por lo que la tecnificación del amamantamiento y la separación desfavorece la interacción madre e hijo.
Si la madre se va a incorporar al trabajo, se recomienda iniciar la extracción de leche 15 días antes, para entrenarse en la técnica e iniciar el almacenamiento de leche.
La madre que amamanta y se extrae leche, debe mantener las uñas cortas y sin esmalte para facilitar la higiene de ellas y sin accesorios como anillos y reloj.
Pasos a seguir
Reunir el material a utilizar para la extracción mamaderas, bomba de extracción, pañal de tela).
- Buscar un lugar tranquilo y agradable.
- Lavar muy bien las manos con jabón de preferencia líquido y abundante agua, secar las manos con toalla desechable.
- Lavado de mamas con abundante agua y luego cubrir con pañal para su secado (en caso de niños hospitalizados).
- Efectuar masaje en forma circular en el sentido de las manillas del reloj, luego en forma de peineta suavemente, esto ayuda a la descongestión.
- Hacer rodar suavemente los pezones entre los dedos, esto ayuda a desencadenar el reflejo de eyección.
- Cuando los pechos están congestionados, se puede estimular el flujo de leche con compresas tibias sobre ellos.
Es un estímulo para la madre pensar en el niño, mirar su foto, tener una prenda de vestir de su bebé; esto ayuda al reflejo de eyección.
Los envases elegidos para almacenar la leche deben ser de vidrio o de un plástico duro que resista el agua caliente o la esterilización y tener tapa de cierre hermético, sobre todo si la leche se va a usar para darla a un niño prematuro u hospitalizado.
Los envases deben etiquetarse con letra clara, fecha, hora (que especifique si es de la mañana o de la tarde/noche) y volumen de leche extraída, con el nombre del niño en lugar visible, o guardada en el refrigerador o freezer de su hogar.
Las madres que estén resfriadas deben utilizar mascarillas durante la extracción de
leche.
Técnica de extracción manual
Realizar masaje de la mama.
• La extracción se realiza directamente al envase limpio o estéril si el niño está hospitalizado.
• Sostener el frasco recipiente, apoyándolo en una mesa para que se mantenga
en una posición estable.
• Inclinar el cuerpo, acercando el pecho al recipiente.
• Con la mano libre, tomar el pecho rodeándolo con los dedos en C: el pulgar por encima, apoyado detrás de la areola, y el resto de los dedos por debajo, cuidando que el índice quede también por detrás de la areola.
• Presionar la base de la mama, empujándola contra la pared del tórax, para exprimir la leche que está en los alvéolos y conductos.
• Comprimir la mama con el dedo pulgar por encima en el límite externo de la areola, o a 3 ó 4 centímetros de la base del pezón cuando ésta es muy amplia.
• Presionar el dedo pulgar in situ, sin que resbale hacia el pezón ni frotar la piel.
• Presionar y soltar en forma intermitente y rítmica: presionar, soltar, presionar.
• Si la leche no fluye enseguida, no presionar más fuerte, sino más constante y
rítmicamente. En cuanto se haya estimulado el reflejo de eyección, saldrá gota a
gota o varios chorritos de leche por algunos minutos.
• Masajear en forma circular en el sentido de las manillas del reloj, cambiar la
presión de los dedos por todo el contorno de la areola, para exprimirlos
secuencialmente.
• Cuando disminuya el flujo, repetir el masaje, si no sale más leche, extraer de la
otra mama.
• Se debe enseñar a la madre que es necesario rotar la posición los dedos
alrededor de toda la areola, para vaciar todos los conductos que aun contengan
leche, vaciando completamente la mama.
• Se debe repetir el masaje y repetir la extracción, se recomienda no dejar pasar
más de cuatro horas, para similar la succión del bebé, como se haría al amantar
en forma directa.
Frecuencia de la extracción
La frecuencia de la extracción va a estar determinada por el uso que se dará a la leche
extraída, si la madre no esta con su hijo porque trabaja o el niño esta hospitalizado.
Idealmente la frecuencia de extracción de leche debe ser cada 4 horas
Extracción de leche para descongestionar los pechos
Cuando el objetivo de la extracción es descongestionar los pechos, ésta debe hacerse
cada vez que sea necesario reducir el exceso de presión en ellos. Habitualmente basta
extraer una pequeña cantidad para que la madre sienta alivio.
Extracción de leche para facilitar la protracción del pezón-areola y el niño pueda acoplarse al pecho sin dificultad
Cuando los pechos están demasiado llenos se dificulta el acoplamiento de la boca del
niño, especialmente si los pezones son pequeños, planos o umbilicados. En estos
casos es necesario extraer un poco de leche antes de iniciar la mamada para “ablandar
la zona areolar”, aumentar la protracción del pezón y permitir que este se introduzca en
la boca del niño.
Manual de Lactancia, Ministerio de Salud, Chile, 2010