Clinica Universitaria de Concepción

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Testimonio: Karen Martínez Castillo

Karen Martínez Castillo a sus 31 años decidió que ya no podía esperar más para tener otro hijo, cuando sólo llevaba tres meses de matrimonio quedó embarazada “me sentí muy feliz, le conté a todos”. Vivió un embarazo tranquilo, sin complicaciones y muy grato. El parto de Karen estaba programado para los últimos días de enero, pero el miércoles 12 de este mes a las 18:00 horas, se enteró que tenía déficit de líquido amniótico y que el parto sería en cuatro horas más, su bebé nació a las 22.55 horas de ese día.

Cuando Francisca llegó a este mundo conoció inmediatamente a su madre, estuvo en su pecho y ambas han disfrutado de su compañía las 24 horas del día, gracias al programa de la Clínica Universitaria de Apego Temprano y Alojamiento Conjunto. “Yo siento que mi hija está muy unida a mí, es maravilloso tenerla conmigo todo el tiempo, se la llevan sólo cuando lo pido o cuando tienen que atenderla”, nos afirma Karen.

El segundo embarazo y parto de Karen fue totalmente distinto al primero, éste proceso lo vivió a los 19 años cuando aún cursaba 4º año de enseñanza media, no estaba casada y ocultó su embarazo por casi seis meses, “ser mamá fue una experiencia fantástica, pero ahora viví cada momento sin temor”. Y aunque Karen es madre hace doce años, hay cosas que se olvidan y experiencias que, según ella, vale la pena repetir.

Destete Respetuoso

El destete es un proceso que afecta tanto a los hijos e hijas, como a la madre. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ofrece algunas recomendaciones para vivir esta etapa tranquilamente. Dar leche materna a los niños/as de manera exclusiva (sin otros alimentos, jugos o agua) hasta los 6 meses, a libre demanda y libre disposición (por el tiempo y en la frecuencia que lo soliciten), y mantener la lactancia complementada con otros alimentos hasta al menos los dos años de edad.

Algunas mujeres deciden destetar a sus hijos/as antes del periodo recomendado, pasado este tiempo o esperan un destete natural, lo que suele suceder entre los 2 y los 4 años. Es importante destacar que no hay ningún motivo médico, nutricional o psicológico para provocar el destete de forma obligatoria. Ni siquiera, un segundo embarazo es razón para esto, al contrario fomenta la producción de leche y la aceptación de la llegada de un nuevo hermano.

A continuación te entregamos algunas recomendaciones para que puedas velar porque sea un proceso respetuoso para ambos:

  1. Es fundamental que tú decidas si quieres realmente terminar con la lactancia o no, ya que si quisieras continuar con la lactancia, puedes hacerlo. La OMS la recomienda hasta los 2 años y más, pero debes escoger tú el momento y forma que creas más adecuada.
  2. Cuando decidas destetar, programa que sea un destete con tiempo (por ejemplo, en un mes) y respetando las necesidades alimenticias y emocionales de tu hija o hijo y de tu cuerpo.
  3. Lo primero es dejar de ofrecer el pecho (no es lo mismo que dejar de dar).
  4. El destete respetuoso es un proceso, por ello poco a poco, espacia las tomas y cámbialas por un juego o por otras comidas. Intenta ofrecer estas “alternativas” antes de que tú hijo o hija pida de mamar, para evitar el conflicto.
  5. Cuando tu hija/o te pida de mamar, dale un poco y luego invítale a hacer otra cosa, recuerda que no sólo se alimenta con tu leche, también es un espacio de mucho contacto y cariño, por lo que deberás reemplazarlo por mucho cariño.
  6. La lactancia no puede ser la solución a todos los problemas que tu hijo o hija enfrenta, por ello es importante que generes nuevas estrategias para dar consuelo y cariño previas a iniciar el destete.
  7. Cuando el/la niño/a ya come 2 comidas, pueden ser suficientes unas 3-4 mamadas. Cada niño/niña es distinto(a), con calor o malestar es normal que pidan más.
  8. Si tu hijo o hija se enferma y pide nuevamente mamar, o si la situación le altera demasiado, tómalo con calma, dale nuevamente pecho y después de unos días comienza otra vez a intentarlo, no hay apuro.
  9. Respeta sus tiempos y los tuyos. Recuerda que no hay manera en que le haga daño seguir tomando tu leche, y que en un poco de tiempo se destetará igual.
  10. Si quieres hacer un destete parcial también es una buena alternativa, por ejemplo, puedes dejar de darle durante el día y mantener una toma antes de dormir.
  11. Si notas que tus pechos se congestionan, sácate un poco de leche para evitar una mastitis y poco a poco, tu cuerpo producirá menos. No hagas una extracción completa eso provocaría aún más producción de leche.
  12. Es muy importante que el padre también participe de este proceso. La decisión es de los 3 y deben apoyarse. El padre puede ser un gran apoyo en ofrecer consuelo y cariño alternativo al que entregaba la madre durante la lactancia.
  13. Por último, ten en cuenta que son cambios muy importantes para tu hijo/a, por lo que, en lo posible, evita juntarlo con otros cambios significativos. Te invitamos a leer esta interesante columna para profundizar acerca de este tema.

Si tienes más dudas, puedes pedir orientación gratuita desde cualquier teléfono a Fonoinfancia: 800 200 818

Posiciones adecuadas para amamantar

Las posiciones para amamantar son variadas. Las más conocidas, son la posición de cuna o tradicional (la madre sentada y toma a su bebe acunándolo) y la posición acostada. Existen otras no tan conocidas, pero igual de prácticas y cómodas. Lo más importante al elegir una postura es:

  1. La madre debe estar cómoda, apoyando su espalda con cojines o un buen respaldo, sin hacer esfuerzos musculares. (a veces el amamantar a un bebe puede tomar 30 min. O más)
  2. El bebé debe estar despierto y con ánimo de mamar, pues si está muy dormido, no tomará bien el pecho.
  3. Al tomar al bebé, las dos guatitas (de la madre y del niño) deben estar tocándose y la cara del niño debe enfrentar el pecho.
  4. La aréola debe quedar casi toda dentro de la boca del bebé y los labios del niño deben quedar “vertidos” (como la boca de los pescados)
  5. No se debe oír ningún tipo de ruido al succionar.

Extracción de Leche Materna

Existen situaciones en las cuales la madre no puede alimentar directamente al pecho a su bebé, es necesario ofrecerles la posibilidad de continuar usando su propia leche para alimentarlo, para esto es necesario enseñarle las técnicas de extracción.

La extracción de leche materna puede realizarse con varios fines:

  • Alimentar al niño recién nacido prematuro.
  • Aliviar la congestión mamaria y permitir la protracción adecuada del pezón.
  • Mantener la producción de leche en caso de separación de la madre y el niño (Viaje, enfermedad, hospitalización, trabajo).
  • Alimentar al niño con leche extraída cuando la madre sale o se reintegra al trabajo.
  • Alimentar al niño cuando este tiene dificultades para mamar.
  • Evitar el contagio mutuo, en caso de infección de la boca del niño o de la mama de la madre (monilias, herpes).
  • Permitir el alivio cuando hay grietas del pezón evitando por unas horas la succión directa

Existen diferentes métodos para la extracción de la leche, esta puede ser en forma
manual o a través de bombas de tipo manual o eléctrica.

EXTRACCION MANUAL DE LECHE MATERNA

En la técnica manual se “ordeña” la glándula, estimulando la expulsión o eyección de la leche de los lóbulos y conductos por medio de un masaje rítmico y suave que la madre puede regular, de manera que no le cause daño ni dolor. Este tipo de es una técnica que se debe enseñar a todas las madres.

Preparación para la extracción

La madres de recién nacidos prematuros hospitalizados, no están preparadas para recibir a su hijo o amamantarlo, por lo que la tecnificación del amamantamiento y la separación desfavorece la interacción madre e hijo.
Si la madre se va a incorporar al trabajo, se recomienda iniciar la extracción de leche 15 días antes, para entrenarse en la técnica e iniciar el almacenamiento de leche.
La madre que amamanta y se extrae leche, debe mantener las uñas cortas y sin esmalte para facilitar la higiene de ellas y sin accesorios como anillos y reloj.

Pasos a seguir

  • Reunir el material a utilizar para la extracción mamaderas, bomba de extracción, pañal de tela).
  • Buscar un lugar tranquilo y agradable.
  • Lavar muy bien las manos con jabón de preferencia líquido y abundante agua, secar las manos con toalla desechable.
  • Lavado de mamas con abundante agua y luego cubrir con pañal para su secado (en caso de niños hospitalizados).
  • Efectuar masaje en forma circular en el sentido de las manillas del reloj, luego en forma de peineta suavemente, esto ayuda a la descongestión.
  • Hacer rodar suavemente los pezones entre los dedos, esto ayuda a desencadenar el reflejo de eyección.
  • Cuando los pechos están congestionados, se puede estimular el flujo de leche con compresas tibias sobre ellos.

Es un estímulo para la madre pensar en el niño, mirar su foto, tener una prenda de vestir de su bebé; esto ayuda al reflejo de eyección.

Los envases elegidos para almacenar la leche deben ser de vidrio o de un plástico duro que resista el agua caliente o la esterilización y tener tapa de cierre hermético, sobre todo si la leche se va a usar para darla a un niño prematuro u hospitalizado.
Los envases deben etiquetarse con letra clara, fecha, hora (que especifique si es de la mañana o de la tarde/noche) y volumen de leche extraída, con el nombre del niño en lugar visible, o guardada en el refrigerador o freezer de su hogar.
Las madres que estén resfriadas deben utilizar mascarillas durante la extracción de
leche.

Técnica de extracción manual

Realizar masaje de la mama.
• La extracción se realiza directamente al envase limpio o estéril si el niño está hospitalizado.
• Sostener el frasco recipiente, apoyándolo en una mesa para que se mantenga
en una posición estable.
• Inclinar el cuerpo, acercando el pecho al recipiente.
• Con la mano libre, tomar el pecho rodeándolo con los dedos en C: el pulgar por encima, apoyado detrás de la areola, y el resto de los dedos por debajo, cuidando que el índice quede también por detrás de la areola.
• Presionar la base de la mama, empujándola contra la pared del tórax, para exprimir la leche que está en los alvéolos y conductos.
• Comprimir la mama con el dedo pulgar por encima en el límite externo de la areola, o a 3 ó 4 centímetros de la base del pezón cuando ésta es muy amplia.
• Presionar el dedo pulgar in situ, sin que resbale hacia el pezón ni frotar la piel.
• Presionar y soltar en forma intermitente y rítmica: presionar, soltar, presionar.
• Si la leche no fluye enseguida, no presionar más fuerte, sino más constante y
rítmicamente. En cuanto se haya estimulado el reflejo de eyección, saldrá gota a
gota o varios chorritos de leche por algunos minutos.
• Masajear en forma circular en el sentido de las manillas del reloj, cambiar la
presión de los dedos por todo el contorno de la areola, para exprimirlos
secuencialmente.
• Cuando disminuya el flujo, repetir el masaje, si no sale más leche, extraer de la
otra mama.
• Se debe enseñar a la madre que es necesario rotar la posición los dedos
alrededor de toda la areola, para vaciar todos los conductos que aun contengan
leche, vaciando completamente la mama.
• Se debe repetir el masaje y repetir la extracción, se recomienda no dejar pasar
más de cuatro horas, para similar la succión del bebé, como se haría al amantar
en forma directa.

Frecuencia de la extracción

La frecuencia de la extracción va a estar determinada por el uso que se dará a la leche
extraída, si la madre no esta con su hijo porque trabaja o el niño esta hospitalizado.
Idealmente la frecuencia de extracción de leche debe ser cada 4 horas

Extracción de leche para descongestionar los pechos

Cuando el objetivo de la extracción es descongestionar los pechos, ésta debe hacerse
cada vez que sea necesario reducir el exceso de presión en ellos. Habitualmente basta
extraer una pequeña cantidad para que la madre sienta alivio.

Extracción de leche para facilitar la protracción del pezón-areola y el niño pueda acoplarse al pecho sin dificultad

Cuando los pechos están demasiado llenos se dificulta el acoplamiento de la boca del
niño, especialmente si los pezones son pequeños, planos o umbilicados. En estos
casos es necesario extraer un poco de leche antes de iniciar la mamada para “ablandar
la zona areolar”, aumentar la protracción del pezón y permitir que este se introduzca en
la boca del niño.

Manual de Lactancia, Ministerio de Salud, Chile, 2010

Lactancia Materna, no nos separes

Nuestra Maternidad ha apostado decididamente por fomentar la lactancia natural a través del proyecto “no nos separes”. Se trata de un programa impulsado por médicos, matronas y técnicos paramédicos del área gineco-obstetrico , que ha permitido que alrededor del 85 % de los recién nacidos sean alimentados exclusivamente con leche materna antes de la hora de vida.

Esta iniciativa persigue que madre e hijo permanezcan juntos el mayor tiempo posible durante la hospitalización, incluyendo la realización de procedimientos, también la hospitalización en unidades especiales como Uci neonatal, la cual permanece abierta las 24 horas del día a los padres de niños ingresados. Esta medida se enmarca dentro de la filosofía “puertas abiertas” que trata de no interrumpir la lactancia materna en ningún caso, independientemente de la patología.

Realizando una educación previa a las madres, logramos concientizar la importancia de un inicio precoz de la lactancia y del contacto piel con piel, fomentamos que tan pronto como sea posible (a veces unos segundos después del parto) el recién nacido se coloque en contacto directo con la piel de la madre y comience a buscar el pecho de su progenitora, del que terminará mamando por sí solo antes de 60 minutos.
Por este motivo, las mujeres a las que se ha practicado una cesárea permanecen durante su recuperación en las habitaciones, en vez de ser separadas de sus bebés y trasladadas al área de recuperación general. Así, se consigue que prácticamente todas las puérperas puedan dar el pecho con mayor probabilidad de éxito.
Madre e hijo son trasladados juntos, hasta la planta de hospitalización gineco-obstetrica donde recibe apoyo y ayuda directa y personalizada de su matrona exclusiva para ella.

De esta manera, todos los profesionales aseguran que, desde el inicio del embarazo y durante todo el tiempo que la mujer decida dar el pecho, existe un equipo de profesionales asistenciales a los que puede dirigirse para resolver sus dudas o problemas que, a menudo, surgen durante el periodo de lactancia, con el objetivo de que todas aquellas dudas e inquietudes queden resueltas antes del alta.
Hemos estado desarrollando un ambicioso proyecto de máxima calidad asistencial que, hasta la fecha, ha beneficiado a muchos bebés al año al reportar ventajas para la salud que perduran en la edad adulta.

Equipo de Neonatología y Matronas CUC

LAS DIEZ CLAVES DE LA LACTANCIA MATERNA

  • Amamanta pronto, cuanto antes, mejor. La mayoría de los bebés están dispuestos a mamar durante la primera hora después del parto, cuando el instinto de succión es muy intenso. Amamantar precozmente facilita la correcta colocación al pecho.
  • Ofrece el pecho a menudo día y noche. Hazte a la idea de que pasarás mucho tiempo amamantando a tu bebé durante estas primeras semanas. Un recién nacido normalmente mama entre 8 y 12 veces en 24 horas. No mires el reloj y dale el pecho cada vez que busque o llore, sin esperar a que “le toque”. Así establecerás un buen suministro de leche.
  • Asegúrate de que el bebé succiona eficazmente y en la postura correcta.
  • Permite que el bebé mame del primer pecho todo lo que desee, hasta que lo suelte. Después ofrécele el otro. Unas veces lo querrá, otras no. Así el bebé tomará la leche que se produce al final de la toma, rica en grasa y calorías, y se sentirá satisfecho.
  • Cuanto más mama el bebé, más leche produce la madre. Es importante respetar el equilibrio natural y dejar que el bebé marque las pautas, mamando a demanda. No es necesario sentir el pecho lleno; la leche se produce principalmente durante la toma gracias a la succión del bebé.
  • Evita los biberones “de ayuda”. La leche artificial y el suero llenan al bebé y disminuyen su interés por mamar, entonces el bebé succiona menos y la madre produce menos leche.
  • Evita el chupete, al menos durante las primeras semanas, hasta que la lactancia esté bien establecida. Un recién nacido ha de aprender bien cómo mamar del pecho, y tetinas artificiales como el biberón o el chupete pueden dificultar este aprendizaje.
  • Recuerda que un bebé también mama por razones diferentes al hambre, como por necesidad de succión o de consuelo. Ofrecerle el pecho es la forma más rápida de calmar a tu bebé.
  • Cuídate. Necesitas encontrar momentos de descanso y centrar tu atención más en el bebé que en otras tareas. Solicita ayuda de los tuyos.
  • Busca apoyo. Nuestra Maternidad tiene la información y el apoyo que toda madre lactante necesita.

La Liga de la Leche Internacional

 



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