¿Qué es la Tiroides?

La Tiroides es una glándula endocrina ubicada en la cara anterior y central del cuello, encargada de producir hormonas cuya función principal es regular el metabolismo del cuerpo humano, en palabras sencillas, “otorga la energía para el adecuado desarrollo de las funciones corporales”.

 

¿Qué es el Cáncer de Tiroides?

El Cáncer de Tiroides es un grupo heterogéneo de enfermedades con distinta naturaleza, pronóstico y tratamiento, que se caracterizan por el desarrollo de tumores que pueden invadir la tiroides y órganos vecinos, los ganglios linfáticos cercanos u otros órganos a distancia. Los tipos más frecuentes son el Cáncer Papilar, Folicular, Medular y Anaplástico.

¿Cuáles son los factores de riesgo para el Cáncer de Tiroides?

Sexo: Por razones que no están claras, los cánceres tiroideos ocurren alrededor de tres veces más en las mujeres que en los hombres.

Edad: Los cánceres de tiroides pueden ocurrir en personas de todas las edades, pero la mayoría de los casos de cáncer de tiroides papilar y folicular se presentan entre 20 y 60 años.

Una alimentación baja en yodo puede favorecer el Cáncer Folicular de Tiroides.

La exposición a la radiación es un factor de riesgo probado para el cáncer de tiroides. Las fuentes de radiación incluyen ciertos tratamientos médicos y la exposición a armas nucleares o accidentes laborales o en plantas energéticas.

La Herencia. Un porcentaje importante de los Cánceres Medulares de Tiroides pueden corresponder a Cáncer Medular Familiar, además, algunos Síndromes Hereditarios se asocian a mayores tasas de Cáncer tiroídeo.

También, algunos Cánceres Papilares y Foliculares de Tiroides se dan con una alta frecuencia en algunas familias, sin que se haya podido identificar claramente las bases genéticas.

¿Cuáles son los Síntomas del Cáncer de Tiroides?

El signo principal del cáncer de tiroides es un nódulo palpable, y la mayoría de los cánceres de tiroides no produce ningún síntoma.

Sin embargo, su médico puede descubrir el nódulo durante un examen físico de rutina o usted puede notar un nódulo en el cuello al mirarse en un espejo o al palparse.  Algunos pacientes con cáncer de tiroides se pueden quejar de dolor en el cuello, la mandíbula o el oído.

Si el cáncer es lo suficientemente grande, puede causar dificultad al tragar, o causar un “cosquilleo en la garganta”, o dificultad para respirar si está presionando la tráquea.

Rara vez, puede producir ronquera si el cáncer irrita un nervio que va hacia la laringe.

¿Cuál es el tratamiento del Cáncer de Tiroides?

El tratamiento del Cáncer de tiroides depende del tipo de Cáncer y de la etapa de éste.

Pero en general incluye Cirugía, habitualmente una Tiroidectomía Total y eventual resección de los ganglios linfáticos cervicales si se confirma o sospecha compromiso  tumoral de éstos. En caso de Cánceres diferenciados de Tiroides incluye Radioyodo Terapia.

En casos seleccionados puede incluir Radioterapia externa y ensayos clínicos de Quimioterapia. En casos avanzados puede ser necesaria una Traqueostomía.

¿Cuál es el pronóstico del Cáncer de Tiroides?

El pronóstico del Cáncer de Tiroides depende del tipo de Cáncer y de su Etapa. En general el pronóstico es mejor en pacientes jóvenes que en aquellos mayores de 40 años.

Pacientes con Cáncer Papilar que tienen un tumor primario que está confinado dentro de la propia glándula tiroides tienen un futuro excelente: 99 de cada 100 pacientes como éste habrán sobrevivido 25 años más tarde.

El pronóstico no es tan bueno en pacientes mayores de 40 años con tumores mayores de 4 centímetros de diámetro. Sin embargo, aún aquellos pacientes que no se pueden curar del cáncer de tiroides suelen vivir por mucho tiempo y sentirse bien a pesar del cáncer.

El Cáncer Folicular de Tiroides es casi tan bueno como el del Papilar y el pronóstico también se considera excelente.

Aproximadamente el 86% de las personas con carcinoma medular de tiroides viven al menos 5 años después del diagnóstico y la tasa de supervivencia a 10 años es del 65%.

El pronóstico para pacientes con Cáncer anaplástico de Tiroides es francamente pobre pese a los esfuerzos de tratamiento combinado. Sin embargo este tipo de Cáncer es extremadamente infrecuente representando sólo el 1% de los Cánceres Tiroídeos.

¿Qué hacer en caso de sospechar un Nódulo o un Cáncer Tiroideo?

Lo primero es realizar una Ecotomografía Cervical o Tiroídea y consultar un Médico especialista Endocrinólogo o Cirujano de Cabeza y Cuello (en algunos países Cirujano Endocrino), quien solicitará y evaluará los hallazgos de la Ecotomografía, para decidir la necesidad de una Biopsia por punción o el control periódico con estudios de imágenes; o en algunos casos Cirugía sin necesidad de Biopsia previa. Además se deben solicitar exámenes de función tiroídea.

¿Cuáles son los riesgos de la Cirugía de Tiroides?

La Tiroidectomía tiene algunos riesgos específicos como presentar disfonía, que habitualmente es transitoria, producto de la disfunción de algunos nervios laríngeos en contacto íntimo con la tiroides.

Otro inconveniente posible es la hipocalcemia (disminución de los niveles sanguíneos de calcio) producto de disfunción de las glándulas paratiroides, que también se encuentran en contacto íntimo con la Tiroides.

Cuando la cirugía es realizada por un Cirujano de Cabeza y Cuello experimentado, estas dos complicaciones se dan con una muy baja frecuencia y habitualmente son transitorias, y bien toleradas.

Además esta cirugía implica todos los riesgos de cualquier cirugía en general como hemorragias, infecciones, complicaciones anestésicas, etc, pero con una incidencia muy baja .

Habitualmente si se realiza una tiroidectomía total y algunas veces después de una tiroidectomía parcial o subtotal, el paciente debe continuar con aporte oral de hormona tiroídea en forma permanente, lo cual se tolera y controla sin mayores problemas.

¿En qué consiste el manejo después de la cirugía Tiroidea?

El control médico postoperatorio depende básicamente de los resultados de la “Biopsia” del tejido extraído durante la intervención, esta determinará si se requiere algún tratamiento complementario como “Radioyodoterapia”, radioterapia externa,
o alguna cirugía complementaria.

Una vez completado esto, se evalúa la necesidad de mantener terapia de reemplazo con hormona tiroídea. Esto es estándar si se extrajo toda la tiroides, pero también puede ser necesario cuando se ha extraído una parte de ella. Esta decisión será tomada cuidadosamente por su médico tratante.

Algunos exámenes de laboratorio periódicos permitirán al equipo tratante determinar la efectividad del tratamiento, estos incluyen estudios de función tiroídea, calcemia y fosfemia, tiroglobulina y anticuerpos antitiroglobulina, estudios de imágenes del cuello (ecotomografía, scanner, cintigrafía, etc.), estos exámenes serán solicitados dependiendo de la naturaleza y avance de la enfermedad pesquisada en la biopsia operatoria.

En Clínica Universitaria de Concepción contamos con un experimentado equipo de profesionales con formación especializada en el manejo Endocrinológico y quirúrgico de las enfermedades de la Tiroides.