Nuestra Maternidad ha apostado decididamente por fomentar la lactancia natural a través del proyecto “no nos separes”. Se trata de un programa impulsado por médicos, matronas y técnicos paramédicos del área gineco-obstetrico , que ha permitido que alrededor del 85 % de los recién nacidos sean alimentados exclusivamente con leche materna antes de la hora de vida.
Esta iniciativa persigue que madre e hijo permanezcan juntos el mayor tiempo posible durante la hospitalización, incluyendo la realización de procedimientos, también la hospitalización en unidades especiales como Uci neonatal, la cual permanece abierta las 24 horas del día a los padres de niños ingresados. Esta medida se enmarca dentro de la filosofía “puertas abiertas” que trata de no interrumpir la lactancia materna en ningún caso, independientemente de la patología.
Realizando una educación previa a las madres, logramos concientizar la importancia de un inicio precoz de la lactancia y del contacto piel con piel, fomentamos que tan pronto como sea posible (a veces unos segundos después del parto) el recién nacido se coloque en contacto directo con la piel de la madre y comience a buscar el pecho de su progenitora, del que terminará mamando por sí solo antes de 60 minutos.
Por este motivo, las mujeres a las que se ha practicado una cesárea permanecen durante su recuperación en las habitaciones, en vez de ser separadas de sus bebés y trasladadas al área de recuperación general. Así, se consigue que prácticamente todas las puérperas puedan dar el pecho con mayor probabilidad de éxito.
Madre e hijo son trasladados juntos, hasta la planta de hospitalización gineco-obstetrica donde recibe apoyo y ayuda directa y personalizada de su matrona exclusiva para ella.
De esta manera, todos los profesionales aseguran que, desde el inicio del embarazo y durante todo el tiempo que la mujer decida dar el pecho, existe un equipo de profesionales asistenciales a los que puede dirigirse para resolver sus dudas o problemas que, a menudo, surgen durante el periodo de lactancia, con el objetivo de que todas aquellas dudas e inquietudes queden resueltas antes del alta.
Hemos estado desarrollando un ambicioso proyecto de máxima calidad asistencial que, hasta la fecha, ha beneficiado a muchos bebés al año al reportar ventajas para la salud que perduran en la edad adulta.
Equipo de Neonatología y Matronas CUC
LAS DIEZ CLAVES DE LA LACTANCIA MATERNA
- Amamanta pronto, cuanto antes, mejor. La mayoría de los bebés están dispuestos a mamar durante la primera hora después del parto, cuando el instinto de succión es muy intenso. Amamantar precozmente facilita la correcta colocación al pecho.
- Ofrece el pecho a menudo día y noche. Hazte a la idea de que pasarás mucho tiempo amamantando a tu bebé durante estas primeras semanas. Un recién nacido normalmente mama entre 8 y 12 veces en 24 horas. No mires el reloj y dale el pecho cada vez que busque o llore, sin esperar a que “le toque”. Así establecerás un buen suministro de leche.
- Asegúrate de que el bebé succiona eficazmente y en la postura correcta.
- Permite que el bebé mame del primer pecho todo lo que desee, hasta que lo suelte. Después ofrécele el otro. Unas veces lo querrá, otras no. Así el bebé tomará la leche que se produce al final de la toma, rica en grasa y calorías, y se sentirá satisfecho.
- Cuanto más mama el bebé, más leche produce la madre. Es importante respetar el equilibrio natural y dejar que el bebé marque las pautas, mamando a demanda. No es necesario sentir el pecho lleno; la leche se produce principalmente durante la toma gracias a la succión del bebé.
- Evita los biberones “de ayuda”. La leche artificial y el suero llenan al bebé y disminuyen su interés por mamar, entonces el bebé succiona menos y la madre produce menos leche.
- Evita el chupete, al menos durante las primeras semanas, hasta que la lactancia esté bien establecida. Un recién nacido ha de aprender bien cómo mamar del pecho, y tetinas artificiales como el biberón o el chupete pueden dificultar este aprendizaje.
- Recuerda que un bebé también mama por razones diferentes al hambre, como por necesidad de succión o de consuelo. Ofrecerle el pecho es la forma más rápida de calmar a tu bebé.
- Cuídate. Necesitas encontrar momentos de descanso y centrar tu atención más en el bebé que en otras tareas. Solicita ayuda de los tuyos.
- Busca apoyo. Nuestra Maternidad tiene la información y el apoyo que toda madre lactante necesita.
La Liga de la Leche Internacional